jueves, 14 de junio de 2012

PARA TODOS AQUELLOS QUE TERMINAN EL CICLO DE EDUCACIÓN INFANTIL. Porque sólo os queda una semana y luego a disfrutar del veranito.



YA NOS MARCHAMOS.

Había una vez una guardiana de las estrellas. Como toda guardiana de estrellas, esta señorita se dedicaba a cuidar estrellas. Se pasaba toda la noche contemplando el cielo. La contaba una a una, las conocía a todas; las llamaba por sus nombres y seguía hasta el mas mínimo de sus movimientos. Sus estrellas eran su tesoro. Cada noche les hablaba, les cantaba y les enseñaba todo lo que ella sabia, porque para eso estaba allí, esa era su misión.
A todas las quería por igual, a pesar de que todas eran diferentes. Estaban las estrellas soñadoras, las revoltosas, las tranquilitas, las constructoras de castillos, las charlatanas, las artistas, las bromistas, las mimosas y muchas mas.
La guardiana miraba a cada estrella con orgullo. Cuando alguna se caía, corría hasta ella, preocupada, la ayudaba a levantarse, le daba un abrazo fuerte y la colocaba con cuidado en su lugar. Les enseño a no taparse unas a otras, a quererse y a agruparse, porque así, juntas, podían brillar mucho mas.
Una noche, las nubes cubrieron el cielo y, de pronto, las estrellas ya no estaban. La guardiana se sintió muy sola y triste, hasta se le cayeron algunas lagrimas. Pero en seguida comprendió que las estrellas habían crecido. Ahora brillaban en otra constelación, otro guardián las cuidaría y las vería brillar... y sintió alegría por el deber cumplido. Su alegría se hizo mas grande al ver que, cuando se dispersaron las nubes, la estaban esperando nuevas estrellitas pequeñitas que titilaban tímidamente en su cielo, dispuestas a comenzar un nuevo curso. Y entonces, la guardiana agradeció su suerte. Una enorme sonrisa se dibujo en su cara cuando, al alzar su vista al cielo, pudo ver escritos con hilos de luz los nombres de sus estrellas...; y con voz llena de melancolía los nombró: Valentín, Blanca, Roberto, Alba, Jorge, Guadalupe, Samuel, Jimena, Raúl, Eric, Candela, Hugo, Leire, Alex, Nicolás, Santiago y muchos otros/as.

“A partir de ahora, el camino que debéis recorrer os exigirá un poco de esfuerzo, pero esta guardiana esta convencida de que superareis todos los obstáculos. Invito a los graduados y a sus familias a iniciar la marcha que conduce al colegio”.

DESPEDIDA.

A vosotras, familias, os decimos que vuestros hijos e hijas comenzarán una nueva etapa el próximo septiembre, otras personas velarán por ellos. Han dejado atrás la Educación Infantil y nos sentimos agradecidos y orgullosos de haber estado juntos a ellos en estos años. Nosotros guardaremos el hermoso recuerdo de haberlos disfrutado. Hoy los vemos partir con tristeza, pero con la certeza de que, si han sido felices en este centro, tendrán un poderoso escudo para afrontar cualquier dificultad futura y llegar a buen puerto siempre.

Hasta siempre, chicos! ¡Hasta siempre, familias!.

3 comentarios:

Josan dijo...

Es muy bonito lo que has escrito, por eso, haré un enlace a este maravilloso relato.

Sigue trabajando con tanta ilusión y energía demostrando que nuestra profesión, tu profesión, es maravillosa y llena de experiencias.

Siempre, José A.

Inma dijo...

simplemente maravilloso a mas de uno nos has hecho derramar alguna que otra lágrima. Muchas gracias Silvia por cuidar por un tiempo de esas estrellitas. Espero que vengas para su graduación. Un beso.

toñi dijo...

silvia es precioso la verdad es que son unas estrellas gracias a que siempre tendran grandes estrellas como tú para que les guien. Muchisimas gracias de todo corazón.